Editorial #6

Editorial #5

¡Namaskar a todas y todos nuestros lectores!

Con mucho agrado les presentamos esta nueva edición de “Vista’ra – Expande tu conciencia”.

Todos los números de “Vista’ra” se encuentran disponibles en nuestro sitio web nacional www.anandamarga.mx.

La versión impresa gratuita se encuentra disponible en la ciudad de Mérida, Yucatán.

Con el compromiso de siempre de proporcionarles información de calidad, en este número tocamos temas sensibles para todos. Esperamos que la revista les sea de su agrado y nos ayuden en la divulgación de los artículos por las redes sociales para propagar la sublime ideología espiritual.

El mundo de hoy en día requiere de cambios urgentes en todos los aspectos de la vida. Medidas urgentes deben tomarse en todos los niveles para revertir la catastrófica situación actual. Si continuamos ocupados con las pequeñeces de nuestra vida cotidiana y soñando con la satisfacción alucinaciones egoístas de nuestras mentes ¿quién hará tales cambios?

“Debes propagar esta misión puerta por puerta. Ningún partido político o supuesta institución religiosa puede proporcionar salvación. Adorar a Dios en conciertos con tambores y címbalos tampoco proporcionará salvación, porque de esta manera no se logrará que el malvado se rinda.  

Para frenar los embates de los inmorales hoy, armas son más necesarias que tambores y címbalos”.

Shrii Shrii A’nandamu’rti.

Atentamente

El equipo de Vista’ra.

 

El equipo de Vista’ra:

  • Shakuntala.
  • Parabhakti.
  • Janaki.
  • Dada Krpasundarananda.
  • Gaungadhara Deva.

Indice #6

Indice de artículos de Vistara #6.

  1. [Sección: Espiritualidad] – “¿Cuántos caminos espirituales existen?” Por Parabhakti.

Pareciera haber infinidad de caminos, pues aparentemente son tantos y tan diferentes que no sabemos a cuál dirigirnos. ¿Cuál es el correcto? ¿Cuál es el que debería elegir?

 

  1. [Sección: Ciencia] – “¿Pueden reconciliarse ciencia y espiritualidad?” por Amit Goswami y Magiie Goswami.

-Para muchos la idea de una reconciliación es un absurdo inconcebible, sin embargo para los autores puede haber un diálogo y una reconciliación y aún más, la reconciliación ya ha comenzado…

 

  1. [Sección: Sociedad] –“La liberación del intelecto” Por Shrii Prabhat Ranjan Sarkar.

-El autor analiza la naturaleza del intelecto humano y la necesidad de romper con estructuras psíquicas impuestas con el objetivo de alcanzar el máximo desarrollo de las potencialidades cognitivas.  

 

  1. [Sección: Ecología] – “¡Seis maneras de conservar el agua!” Por Sadhguru Jaggy Vasudeva.

 -El agua es un recurso escaso, crucial para la manutención de la vida en este planeta. En este artículo el autor nos concientiza acerca de la situación actual del agua y nos aconseja con ingeniosos métodos para conservarla.

 

  1. [Sección: Salud] –“Dieta para un planeta yogui”. Por Ramesh Bjonnes.

– El autor nos conduce hacia los confines de la historia del yoga con el fin de comprender la dieta que siguieron los pioneros de la disciplina y su impacto individual y social.

 

  1. [Sección: Activismo] –“Salvando vidas” en la ciudad de Mérida. Por Ana Achach Novelo.

– Conoce el maravilloso proyecto comunitario dedicado principalmente al rescate de perros de la calle o en condiciones de maltrato.

 

  1. [Sección: Irónicos] – “El pseudo revolucionario”.

¿Cuántos caminos espirituales existen?

¿Cuántos caminos espirituales existen?

Por Parabhakti

En esta edición de Vistára abordaremos un tema que seguramente a muchos de nosotros nos ha inquietado: el de los caminos o tradiciones espirituales.

Es posible que en algún momento de nuestras vidas, y por diversas circunstancias, nos hayamos planteado las siguientes interrogantes: ¿Cuántos caminos espirituales existen? ¿Cuál es el correcto? ¿Cuál es el que debería elegir? Quizás al empezar a ser más conscientes de esto hayamos decidido emprender una búsqueda que nos permitiera aclarar nuestras dudas, y es entonces cuando ahondamos más en el ámbito espiritual.

Sin embargo, probablemente habremos notado que pareciera haber infinidad de caminos, y es ahí cuando entramos en un dilema, pues aparentemente son tantos y tan diferentes que no sabemos a cuál dirigirnos. Todos estos senderos espirituales varían dependiendo de diversos factores como el área geográfica y el tiempo histórico; así, por ejemplo, si una persona nace en Turquía o Irán, lo más probable es que su camino sea el Islam y, por ende, su sistema de creencias se basaría en la idea de que “Alá es el único Dios y Mahoma su profeta”[1]. Es decir, el lugar y el momento en que crecemos casi siempre determinan el camino espiritual que seguiremos.

Entonces ¿Cuántos caminos espirituales existen? ¿Cuál de todos aquellos caminos es el adecuado? Simple y sencillamente existe uno solo; se tiene que dejar en claro que en esencia sólo hay un camino espiritual, éste es universal y no está sujeto a los factores de tiempo y espacio, por lo tanto, es el camino que todos deberíamos seguir.

El proceso espiritual genuino, independientemente de la tradición en la que se lo aborde, comprende un movimiento desde el aspecto físico de la existencia, al psíquico y del aspecto psíquico al aspecto espiritual. Todos debemos seguir “ese camino” para “retornar al hogar”, la meta de la espiritualidad. Los métodos desarrollados varían, pero esencialmente el camino es uno. El dogma religioso obstruye este movimiento en el aspecto psico – espiritual, ya que la mente se encuentra estructurada por ciertos conceptos limitantes que impiden su expansión hacia la dimensión espiritual de la existencia, más allá del tiempo y el espacio. Es por esa razón que espiritualidad y religión no son sinónimos. La espiritualidad se basa en la experiencia práctica directa del buscador espiritual, la religión, por otro lado, enfatiza fé y dogma.

El ser humano debería seguir el “Dharma”, que significa naturaleza o característica inherente, es decir, todo en este universo manifestado tiene un propósito o función, en el caso de los seres humanos, su Dharma es regresar nuevamente hacia la fuente de su propia creación, retornar hacia la Conciencia Suprema, ¿por qué? Porque todos, sin excepción, estamos deseando felicidad, y cada uno de nuestros actos se dirigen a la satisfacción de ese deseo. La única manera de alcanzar la felicidad permanente es a través de seguir nuestro Dharma humano.

Shrii Shrii Anandamurti dice al respecto:

“Una vida carente de la meta del Dharma no es vida. Aquellos quienes, aun después de haber obtenido un cuerpo humano, no realizan sus deberes como humanos, o no realizan prácticas espirituales, se dice en las escrituras que son humanos de nacimiento solamente…”. [2]

Como notamos, nuestro propósito fundamental en la vida es llevar a cabo una práctica espiritual que nos conduzca hacia el Alma Suprema (Dios). Pero ¿cómo lograr tal realización espiritual? Pues bien, en los diferentes senderos espirituales existen métodos para alcanzar nuestro objetivo, algunos son más rápidos y directos, y otros sencillamente pueden hacer que nos lleve mucho tiempo lograrlo. Pongamos un ejemplo, supongamos que queremos llegar a la cima de una montaña, puede que haya diferentes caminos o maneras de escalarla, pero definitivamente habrá uno que nos conducirá más rápido. Lo mismo sucede en el aspecto espiritual, la meta es singular, lo que varía son los métodos o las prácticas para alcanzarla.

En sus inicios, cada culto o religión compartían enseñanzas espirituales, sin embargo, empezaron a diferir en que, en algunos casos, se llevaban a cabo ciertas prácticas dogmáticas, algunas irracionales; lejos de ayudar hacen perder la perspectiva inicial y han producido estancamiento intelectual, lo cual ha obstaculizado la expansión psíquica repercutiendo en el progreso espiritual. Por otra parte, muchos líderes religiosos pueden ser excelentes teóricos, pero generalmente cada uno tiene una opinión diferente, por eso a quien deberíamos seguir es a las personas prácticas, porque es solo a través de la práctica constante que podemos experimentar nuestra verdadera naturaleza espiritual. Sólo alguien que conoce su verdadera identidad espiritual está capacitado para guiar a otros.

“Las escrituras difieren, los códigos sociales difieren; cada sabio tiene una opinión diferente. La esencia del Dharma radica profundo en la mente, el realizado sigue el camino verdadero”. [3]

El Dharma proporciona expansión (Vistára) en cada uno de los aspectos de nuestra vida, desde el físico hasta el psíquico y el espiritual. Además, al carecer de dogmas, adquiere un carácter universal, por lo que puede ser seguido por toda la humanidad.

“El espíritu del Dharma, la esencia de la espiritualidad está escondida en el “guha”, en tu sentimiento de “yo”. No es necesario ir a templos para encontrarlo”. [4]

Si seguimos nuestro Dharma, con seriedad y sinceridad, sentiremos un cambio radical en cada ámbito de nuestra vida. Por lo tanto, independientemente del culto que practiquemos, es necesario que nos comprometamos con él y que lo sigamos con determinación y firmeza. Seguir nuestro Dharma es lo mejor que podemos hacer.

 

Citas:

[1] http://www.gotquestions.org/Espanol/Islam-musulmanes.html

[2] Donde hay Dharma hay Is’ta y donde hay is’ta hay victoria…

[3] Longing for the Great

[4] El desiderátum de la vida humana…

¿Pueden reconciliarse ciencia y espiritualidad?

¿Pueden reconciliarse ciencia y espiritualidad?

Por Amit Goswami y Maggie Goswami

Recientemente participé en una mesa redonda en Berkeley, California, en torno a la cuestión “¿pueden las tradiciones científicas y espiritual mantener un diálogo?”. El primer ponente, un americano budista expresó inquietud. Ambas tradiciones habían divergido hasta tal punto, argumentó, que tendrían que volver a su base para empezar; tal vez entonces podrían sostener un diálogo. Mi turno fue el siguiente. Creo que le sorprendí, a él y a todo el público, al decir no sólo que podía haber un diálogo sino que habría una completa reconciliación entre las dos tradiciones. De hecho, aseguré, tal reconciliación ya ha empezado. ¿Cómo puede ser?

La palabra diálogo se originó a partir de dos palabras griegas, dia, que significa “a través”, y logos, que quiere decir palabra; así pues, diálogo significa comunicación a través de la palabra. Sin embargo, el físico David Bohm definió el diálogo más apropiadamente como “un libre flujo de sentido entre personas en comunicación”. ¿Puede haber diálogo en sentido bohmiano entre las tradiciones científicas y espiritual?

En un principio, el diálogo entre ciencia y espiritualidad parece bastante improbable. A fin de comprender el sentido del sistema de otro, es esencial entender la ontología, la base metafísica que subyace a ese sistema. Y aquí está el problema. La metafísica de la ciencia, tal como se ha desarrollado en los últimos trescientos años, parece ser diametralmente opuesta a la metafísica que subyace en las tradiciones espirituales.

En líneas generales, la ciencia se basó en la física clásica que Isaac Newton erigió en el siglo XVII. La física clásica adoptó y aclaró algunas ideas de la filosofía que habían existido desde la antigüedad. Una de estas ideas es la objetividad –los objetos del mundo son independientes de los sujetos– de nuestra parte. Otras dos ideas son el monismo material y el reduccionismo: todas las partículas son reducibles a materia y a sus partículas elementales y a sus interacciones (reduccionismo). La ciencia bajo la guía de luminarias como Newton, Maxwell y Einstein, introdujo otras ideas: el determinismo causal (las interacciones físicas, determinadas por las leyes físicas, provocan el movimiento de todos los objetos; una vez que conocemos sus condiciones iniciales, podemos determinar sus movimientos a cada instante); continuidad (todo movimiento es continuo); localidad (todas las causas y todos los efectos son locales y están mediados por interacciones o señales que, en una magnitud finita de tiempo viajan a través del espacio). El éxito de la ciencia bajo la bandera de estas ideas metafísicas dio lugar a un supuesto metafísico más sofisticado, el epifenomenalismo: todos los fenómenos subjetivos como el yo consciente, son epifenómenos (fenómenos secundarios de la materia); son meramente ornamentales y carecen de la eficacia causal en sí mismos.

El conglomerado metafísico de estos seis principios –objetividad, monismo material y reduccionismo, determinismo, continuidad, localidad y epifenomenalismo– recibe varios nombres: realismo materialista, realismo físico o realismo científico. En resumen, sostiene que sólo la materia (y sus correlatos, la energía y los campos de fuerza) es real; todo lo demás es un epifenómeno.
No obstante, las tradiciones espirituales danzan al son de una melodía diametralmente opuesta. En lugar de la materia, estas tradiciones postulan que hay una consciencia trascendental que actúa como fundamento de todo ser, y todo lo demás es epifenómeno, la materia y el Yo incluidos. Llamo a esta filosofía idealismo monista, pero también se conoce como Vedanta en la India y como filosofía perenne en Occidente.

Para entender sin problemas la visión diametralmente opuesta de lo que es real y lo que es epifenómeno, repasemos la historia del encuentro del rey griego Milinda y el monje budista Nagasena. El monarca quería conocer la naturaleza de la realidad, por lo que Nagasena procedió a ofrecerle una demostración. Un carro había traído al monje a presencia del rey; y ahora aquél empezó a desmontarlo. Desunció a los caballos y preguntó:

-¿Son los caballos el carro, oh, noble rey?

-Por supuesto que no – replicó el rey.

Nagasena quitó entonces las ruedas al carro y preguntó:

-¿Son las ruedas el carro, oh, noble rey?

El monarca replicó una vez más:

-Por supuesto que no.

El monje continuó desmontando el carro y haciendo al rey la misma pregunta hasta que las partes desmontables se descartaron como no pertenecientes al carro. Nagasena señaló entonces el chasis del carro y preguntó por última vez:

-¿Es el chasis el carro, oh, noble rey?

Una vez más el rey replicó:

-Por supuesto que no.

 

Así pues, ¿qué es el carro real? Aquí los monistas materialistas dirían que no hay carro real sin las partes descompuestas. Las partes son el todo y el carro existe sólo como epifenómeno de las partes. Todo carro al margen de sus partes es una quimera.

Esta no es, sin embargo, la posición de Nagasena o de cualquier otro idealista monista. Nagasena utilizó el carro como antología. Quiso demostrar al monarca que en los objetos no hay una naturaleza propia, aparte de la consciencia, así como no hay una naturaleza propia en el carro o sus partes, aparte del material básico de que están construidos.

La historia intelectual de la humanidad puede pensarse como un largo debate entre estos dos “ismos” filosóficos: realismo materialista e idealismo monista. Los defensores del idealismo monista señalan (correctamente) que esta filosofía se basa en la experiencia, que la conciencia puede percibirse directamente en su totalidad porque “somos eso”. Los defensores del realismo materialista, por otro lado, se basan en la pura especulación o en una ciencia incompleta. Estos realistas materialistas consideran que, puesto que las experiencias subjetivas varían, es ridículo fundamentar la metafísica en ellas.

Para complicar las cosas un poco más, el aspecto espiritual del debate, al menos en Occidente, ha caído en el gran pozo filosófico del dualismo: la idea de que la consciencia (popularmente llamada “Dios”) y el mundo son realidades separadas. Aquí distingo entre el núcleo esotérico de la espiritualidad occidental (a menudo llamado misticismo), que sigue siendo monista, y las religiones formales, “exotéricas”, en las que prevalece el dualismo. Las tradiciones esotéricas de Occidente comprenden perfectamente que la consciencia, fundamento del ser, es transcendente, también saben lo que esto significa. “El reino de Dios está dentro de ti, y también fuera de ti.”  No obstante, el populismo malinterpreta la trascendencia concibiéndola como una consciencia separada de la realidad material inmanente.

A los científicos les complace señalar los escollos: si Dios y el mundo están separados, ¿qué media la interacción entre los dos? Semejante interacción requeriría un intercambio de energía, pero la energía del mundo es una constante; es la ley de la conservación de la energía. Toda intervención dualista debe ser un “milagro”, ¡una violación de la ley de la conservación de la energía! Las tradiciones esotéricas resuelven este problema con la idea de trascendencia y una adecuada comprensión de la misma. La conciencia está a un tiempo dentro y fuera del espacio–tiempo, la realidad material.

Los científicos de occidente también ofrecen un buen argumento contra las ideas teológicas de las tradiciones occidentales respecto a cómo Dios crea el mundo según Su propósito. Los biólogos afirman haber comprendido la vida a través de las ideas darwinianas de la evolución, en las que mutaciones azarosas producen variaciones genéticas, y la naturaleza selecciona las más adecuadas en orden a la supervivencia. No hay necesidad de intervención o propósito divino, todo es azar y necesidad causal.

Sin embargo, los defensores del cristianismo en Occidente atacan a la ciencia con el “creacionismo”, señalando varios huecos en los argumentos científicos. El hueco más célebre tiene lugar en la evidencia fósil; no existe una continua evidencia fósil que muestre como las plantas se convirtieron en animales o cómo los reptiles se transformaron en pájaros. Los creacionistas continúan postulando la alternativa bíblica de la evolución: Dios creó el mundo y toda la vida que contiene en seis días alrededor del 4000. El orden del mundo biológico es una manifestación del designio divino.

¿Cómo puede haber un diálogo, una comunicación significativa, entre una tradición científica que no puede respetar ideas tan poco científicas como el milagro o la teología y una tradición religiosa que abomina del “cientificismo”: la ciencia practicada como religión en lugar de emplear argumentos estrictamente científicos contra Dios? El debate en Occidente no ha logrado superar este punto muerto.

En Oriente, el diálogo no ha ido mejor. Aquí, los científicos exigen legítimamente: proporciónanos un mecanismo por el que la realidad una y única de la conciencia se transforma en muchas. La tradición espiritual ofrece tan sólo un concepto vago llamado “maya”, la fuerza de la creación epifenoménica, pero no brinda detalles que la tornen comparable a los modelos científicos actuales. Además, en Oriente hay una inequívoca denigración del mundo de los epifenómenos a favor de la realidad Una y trascendente. Esta denigración de lo inmanente en favor de lo trascendente sólo ha originado miseria material en las vidas de la gente común.

Para el científico oriental, ésta es una prueba más de la locura de la espiritualidad. A este respecto las tradiciones espirituales de Oriente apuntan correctamente que sin espiritualidad, sin la idea de una conciencia, los valores que guían la vida de la gente y sostienen sus sociedades no podrían justificarse. De hecho, bajo el incesante asedio científico, estos valores espirituales están siendo abandonados por muchas personas, lo que origina el caos.

 

  • Buscando una base para la reconciliación

Tanto en Occidente como en Oriente existe cierto consenso respecto a que las sociedades no pueden funcionar sólo a partir de valores materiales o con el legalismo y sistemas de valores arbitrarios. Por lo tanto, se percibe la necesidad de una validación fundamental de la ética, nuestros valores morales, que sólo las tradiciones espirituales son capaces de ofrecer. Esta necesidad de valores, de ser lo bastante poderosa, puede ciertamente potenciar el diálogo entre ambas escuelas.

Muchas personas ven un paralelismo entre los métodos de las tradiciones espirituales esotéricas (los caminos espirituales) y los de la ciencia. Aunque sometidos a la experiencia de la subjetividad, las tradiciones esotéricas utilizan el método aparentemente científico de “inténtalo y compruébalo por ti mismo”. No definen la búsqueda espiritual como un asunto que tiene que ver con la aceptación del dogma. La creatividad y la originalidad son alentadas en estas tradiciones, al igual que en la ciencia. Esto puede proporcionar la base para iniciar un diálogo.

Otro rastro para el diálogo futuro ha surgido de la observación de que las tradiciones espiritual y material a menudo utilizan metáforas similares para elucidar sus campos en términos conceptuales. En la década de 1970, el físico Fritjof Capra escribió el célebre libro “El Tao de la física”, que profundizó en los conceptos de la moderna ciencia y las tradiciones espirituales para revelar diversos paralelismos. Si la ciencia moderna utiliza las mismas metáforas que las tradiciones espirituales, quizá la ciencia ya está espiritualizada en el grado en que lo necesita. Capra y otros (por ejemplo, los fundadores del movimiento de la “ecología profunda”) han enunciado una nueva visión del mundo denominada cosmovisión ecológica que guarda algunos paralelismos con los puntos de vista animistas de ciertas formas de chamanismo: Dios es omnipresente en la realidad inmanente, todas las cosas están interconectadas y viven en el espíritu. No hay necesidad de pensar en los términos reduccionistas y divisores de la ciencia newtoniana. Tampoco hay necesidad de postular una realidad trascendente más allá de lo material.
Además, la ciencia está ahora madura; muchos sienten que la ciencia de la materia, la física, está asistiendo a su realización final. Por lo tanto, muchos científicos están buscando una extensión de la ciencia tradicional para explicar la mitad subjetiva del mundo, la conciencia, el yo, la espiritualidad y los valores morales.

Para estos científicos, la cuestión de la conciencia tiene que ver con la comprensión de cómo el cerebro se comporta como una compleja máquina material. ¿Qué es lo que, en su complejidad, lo hace consiente, hace que la ética sea relevante para un cerebro? Sin duda, la conciencia es un epifenómeno, mantienen estos científicos; pero ¿puede adoptar la apariencia de una eficacia causal e incluso de la creatividad?

Existe una nueva teoría, la teoría del caos, que se muestra prometedora en este sentido. Los sistemas caóticos son aquellos tan sensibles a sus condiciones iniciales que su comportamiento no puede predecirse por mucho tiempo; pequeñas imprecisiones en la lectura de los valores iniciales de posiciones y velocidades se multiplican de manera exponencial para que su comportamiento parezca creativo. Mínimos cambios en el ambiente permiten a los sistemas caóticos desplegar un emergente comportamiento auto–organizativo. ¿Podría ser la espiritualidad el comportamiento aparentemente creativo de un sistema caótico?

Sin embargo, una reconciliación entre ciencia y espiritualidad en estos términos resulta precaria. El filósofo Ken Wilber discute el disparate que supone hallar espiritualidad en las nociones científicas. La ciencia, señala, es una empresa evolutiva. Las nuevas teorías surgen para invalidar las antiguas. Una filosofía perenne no puede basarse en ideas tan efímeras como la teoría de la conciencia emergente a nivel cerebral. Regresamos al punto muerto.

¿Puede haber diálogo, y una eventual reconciliación, entre ciencia y espiritualidad? Wilber tiene razón. Mientras nos aferremos a una ontología basada en lo material, no hay un verdadero ámbito de acción para el diálogo real, y mucho menos la reconciliación, por la sencilla razón de que la ciencia aborda los fenómenos, mientras que la espiritualidad trata aquello que está más allá de los fenómenos.

Pero ¿acaso la ontología de la ciencia necesita basarse en el realismo material? El hecho es que el actual paradigma de la física va más allá del paradigma newtoniano y se conoce como física cuántica. Se basa en la noción de la existencia de cantidades discretas llamadas cuantos, de energía y otros atributos de la materia, pero las consecuencias que esta física prevé para la descripción de la materia son profundas es inesperadas. Por ejemplo, la materia es descrita como ondas de probabilidad. La física cuántica calcula acontecimientos posibles para los electrones y la probabilidad de cada uno de estos posibles acontecimientos, pero no puede predecir el resultado de una medida determinada que siempre precipita un hecho real, no muchos hechos posibles. Por lo tanto, ¿quién/qué precipita la realidad desde la mera posibilidad? O, por usar la jerga favorita de los filósofos, ¿quién/qué “colapsa” la onda de probabilidad en el electrón real en un espacio y tiempo real y en un acontecimiento de medición real?

Nos ha llevado siete décadas comprender que esta pregunta de la física cuántica altera el paradigma dominante y reconcilia ciencia y espiritualidad, pero la idea básica es extremadamente simple: el medio que transforma la posibilidad en realidad es la conciencia. Es un hecho que cuando observamos, vemos realidad, no posibilidad. De modo que la observación consciente es una condición suficiente para el colapso de la onda de probabilidad. El matemático John Von Neumann argumentó hace tiempo que la consciencia también era una condición necesaria para el colapso. Todos los objetos obedecen a la mecánica cuántica; esto incluye cualquier máquina que empleemos para facilitar nuestra observación. Sin embargo, cualquier máquina que nos ayude en la medición, al asociarse a una onda de probabilidad, crea una onda de probabilidad mayor que incluye la máquina. Para iniciar el colapso, se necesita una mediación que queda fuera de la jurisdicción de la mecánica cuántica. Para Von Neumann, sólo hay una mediación posible: nuestra conciencia.

Esta idea potente se empantanó, sin embargo, en un desagradable debate, porque en occidente la conciencia se malinterpreta en términos de materialismo o dualismo. En el materialismo es una paradoja, ya que la conciencia, en tanto que epifenómeno de la materia (cerebro), carece de eficacia causal; ¿cómo podría llevar a cabo el acto causal de colapsar una onda de probabilidad cuántica? Y si la conciencia es un mundo dual, entonces todas las objeciones paradójicas contra el dualismo previamente citadas regresan para acosarnos. A la luz del idealismo monista le costó siete décadas iluminar el asunto.

Así pues, he aquí, finalmente, mi argumento. Si introducimos la conciencia como fundamento del ser, como trascendente, como una, como auto-referente en nuestro interior, tal como nos han enseñado los maestros espirituales de todo el mundo, entonces el debate cuántico se disipa y las paradojas se resuelven.

Y algo más. Ello motiva un cambio de paradigma en la ciencia, desde el materialismo a una ciencia basada en la primacía de la conciencia. En esta ciencia la materia posee eficacia causal, pero solo en lo que respecta a determinar posibilidades y probabilidades. En una instancia, la conciencia crea la realidad, porque la elección de lo que se convierte en realidad depende siempre de la conciencia. Además, la conciencia puede imbuir e imbuye a la realidad con su propósito creativo, tal como algunos creacionistas intuyen (aquellos que no sostienen dogmáticamente que Dios creó el universo en seis días hace apenas unos miles de años).

Y lo que es más importante, una ciencia así conduce a una verdadera reconciliación con las tradiciones espirituales porque no exige que la espiritualidad se base en la ciencia, sino que pide que la ciencia se base en la noción del espíritu eterno. La ontología espiritual nunca se pone en duda. En lugar de ello, nos concentramos en la cosmología: como se manifiesta el mundo de los fenómenos. La nueva ciencia puede incluir tanto la subjetividad como la objetividad, aspectos espirituales, así como el espíritu material de la realidad.

 

[Extracto del libro “Ciencia y espiritualidad – una integración cuántica” de Amit Goswami y Maggie Goswami. Editorial Kairós – 2011].

La liberación del intelecto

La liberación del intelecto

Por Shrii Prabhat Ranjan Sarkar

 

El tema del discurso de hoy es: “La Liberación del Intelecto”. Todos los seres vivientes, cada entidad viviente, desea la liberación. Hasta que una entidad viviente no alcance la liberación, ya sea en la cruda esfera física o en la esfera sutil, no tendrá lugar su desarrollo natural y hasta que no ocurra este desarrollo natural, no podremos tener un conocimiento detallado de esta entidad y por consiguiente no podremos utilizar al máximo a esa entidad u objeto.

Uno de los tesoros más valiosos de los seres humanos es su intelecto.

Por supuesto, ustedes pueden decir que la intuición es más valiosa que el intelecto; y en realidad lo es. Pero el hecho es que la intuición, es generalmente algo referente al mundo espiritual. Pero los dominios del intelecto ocupan los dos mundos, el crudo y el sutil. En el plano espiritual, la inspiración del intelecto es un factor muy importante y es por esto que no podemos negar la contribución que nos hace el intelecto. Y si ignoramos el intelecto no podremos aceptar la diferencia entre los seres humanos y los no humanos en el mundo material.

¿Qué es el intelecto? En el proceso de la evolución cuando ahamtattva (ego), la forma sutil de citta (la mente elemental), tiene un área mayor que la del citta, esta área aumentada del ahamtattva, se llama buddhi, (el intelecto).

Bodhi, la intuición, es diferente. Cuando el área de sentimiento del “yo” existencial, mahatattva sobrepasa el ahamtattva, a esta área agrandada del sentimiento existencial del “yo” se llama bodhi, (la intuición). Esta intuición determina la conexión entre el mundo denso y el mundo sutil. Y como resultado del establecimiento de un vínculo más íntimo entre el mundo sutil y el mundo espiritual, y como resultado también de la relación más íntima con la dulzura del mundo espiritual, la intuición guía a los seres humanos por la senda de la espiritualidad. Y para aquellos que poseen ambos, intelecto e intuición, la intuición al ser más colorida y más dulce, oscurece un poco el intelecto o lo torna sin brillo.

Por eso algunos son de la opinión que las personas del mundo espiritual son menos inteligentes; pero la verdad es diferente. No es que las personas espirituales sean menos intelectuales sino que para ellos el intelecto en comparación con la intuición es menos colorido. Por eso no utilizan el intelecto al máximo. Permanecen siempre ensimismados en la intuición.

La temática del discurso de hoy es: “La Liberación del Intelecto”. La intuición es una facultad innata en los seres humanos. O sea que no es necesario ningún esfuerzo para liberar la intuición. Pero es diferente con el intelecto. De todos los lados caen una inmensa variedad de golpes sobre el intelecto humano, sobre el intelecto natural de los seres humanos. Y debido a estos constantes golpes se frustra el desarrollo espontáneo del intelecto y consecuentemente se comienza a degenerar. Los seres humanos tienen que ser rescatados de varias maneras de esta degeneración del espíritu humano. Si no protegemos el intelecto humano de diferentes ángulos, de estos indeseables ataques violentos, el futuro de la raza humana seguramente quedará envuelto en la oscuridad de las tinieblas. Salvar a la raza humana de esta oscuridad abismal es el deber ineludible de todo individuo.

Ahora surge una pregunta ¿Cuál es la verdadera naturaleza del intelecto? Cuando los seres individuales entran en contacto con la materia, desarrollan un tipo de sentimiento del “yo”, a esta etapa inicial de la mente subdesarrollada se le llama citta. Y cuando se desarrolla un sentimiento más sutil del “yo” en el citta, que hace algo más que establecer un vínculo con la materia, o sea que adquiere la capacidad de dirigir a la materia de acuerdo a su deseo, a ese estado se le llama buddhi (intelecto). Con que esta es la particularidad del intelecto.

La gente de hoy en día utiliza este universo quinquelemental mucho mejor que los seres humanos del pasado. Con este intelecto la gente ha hecho cientos de descubrimientos científicos, con este intelecto la gente ha aprendido mucho en el mundo práctico. En el futuro también aprenderán mucho más, y harán mucho más con el intelecto. Pero si se reprime el crecimiento espontáneo como está ocurriendo en ciertos países del mundo, será imposible el bienestar individual y colectivo de la humanidad. En este mundo hubo personas en el pasado, hay algunas aún hoy en día y también habrá algunas en el futuro que no quieren que la raza humana logre el progreso intelectual.

¿Por qué sucede esto? Ya les dije que la tarea del intelecto es la debida utilización de todas las propiedades del universo, la utilización apropiada del mundo expresado. Pero hay algunas personas egoístas en el mundo que no están a favor de la utilización máxima de las riquezas mundanas, porque temen que los intelectos desarrollados controlen las fuerzas materiales; a las personas egoístas no les gusta eso. No quieren que nadie, excepto ellos o un puñado de su grupo, logre cualquier progreso. Más bien estarían contentos de ver comprometido el progreso individual y colectivo de los demás.

Los seres humanos son un tipo de seres vivientes. Así como tienen ciertas características físicas especiales, del mismo modo poseen ciertas características psíquicas especiales, en consecuencia tienen también una cierta disposición especial con relación a los alimentos. Ahora bien, si se desarrollan debidamente las propensiones especiales, sutiles y refinadas del ser humano, se elevarán gradualmente al estado de la divinidad.

Simultáneamente con el desarrollo de estas características humanas especiales, emergen ciertas características raciales especiales en ciertos países y en ciertas épocas. Las personas egocéntricas no quieren que se utilice el intelecto colectivo de la raza humana para el bienestar de toda la raza humana; más bien quieren, en el nombre de la humanidad, que las tendencias divisorias se perpetúen en la sociedad, porque si tienen éxito en crear una ruptura en la sociedad humana, prepararán el terreno para el logro de sus beneficios personales y su engrandecimiento. En ese caso confeccionarán varias escrituras, formularán varios tipos de lógica. Le harán creer a la humanidad que las diferentes razas de este mundo no son iguales. Siendo así, en vez de considerar el interés de toda la sociedad humana, le darán preferencia a los intereses de una comunidad en particular. Esta propaganda fanfarrona a favor de una comunidad en particular, esta ostentación de lógica irracional, este tipo de argumentos erróneos, todos combinados, sofocan el crecimiento espontáneo del intelecto humano. Este tipo de mentalidad se llama dogma. La persona que quiera promover el bienestar de los demás, la persona que quiera servir a toda la humanidad, se tiene que mantener aparte de los dogmas. Además, tendrá que resistir inquebrantablemente los dogmas. No es suficiente que se mantenga aparte de algo que se considera un verdadero pecado, no es suficiente sólo albergar protestas verbales en contra de estos pecados, se tendrá que emprender una lucha inflexible en su contra. Este es el mejor criterio para una persona verdaderamente honrada.

Lo mismo aplica también a la vida económica. Los cinco factores fundamentales de este mundo, incluyendo la riqueza monetaria, todos fueron creados por Parama Purus’a (la Conciencia Suprema) para el beneficio de toda la raza humana. Es el derecho innato de todos los individuos permanecer bajo el mismo refugio de Parama Purus’a para vivir y crecer con el ritmo apropiado y hacer de la existencia un éxito en todo respecto. Por supuesto, hay algunos oportunistas cuya naturaleza es explotar al prójimo. Pero no lo confesarán abiertamente. Más bien, al recurrir a la lógica irracional, dicen que es un decreto providencial que un porcentaje de personas permanezca para siempre abandonado, que esas personas estén destinadas a continuar llevando una vida atormentada e inhumana, y por otro lado que un puñado de personas esté destinado a nadar en riquezas y vivir en abundancia y prosperidad. Esto es también un dogma. Aquellos que son inteligentes como también honrados, tienen que protestar vehemente y llevar a cabo una lucha incondicional contra el dogma, porque lo que reprime el libre intelecto de los seres humanos seguramente frustrará la liberación del intelecto.

Algo similar sucede también en la esfera social. Por ejemplo, algunas personas declaran que las mujeres no tienen derecho a lograr la salvación espiritual, que si las mujeres quieren lograr la emancipación espiritual, tienen que renacer como hombres. ¡Qué proposición tan absurda! Todos son la progenie de Parama Purus’a, algunos son hijos y otras son hijas.

¿Parama Purus’a podrá jamás decretar que sólo Sus hijos tienen derecho a la liberación y la salvación y que Sus hijas no lo lograrán? Esta es en verdad una proposición muy extraña y antinatural. Es una infamia absoluta. Este tipo de lógica repulsiva se inyectó en el cerebro humano por medio de la constante cantinela de que las mujeres no tienen derecho a la salvación espiritual, al grado que obstaculizó el espontáneo crecimiento intelectual de las mujeres. Se reprimió la liberación de su intelecto. De esa forma, en muchos países fue severamente obstaculizado el progreso espiritual y el avance social de las mujeres.

Por un lado, las fuerzas malévolas están entusiasmadas en establecer sus pretendidos dogmas, por el otro lado, Parama Purus’a quiere el desarrollo integral del intelecto humano. De ahí que les invoco a mantener una lucha incesante e incondicional contra el dogma. Con certeza serán coronados con la victoria.
Enero 26, 1980, Patna, India.

“Unos pocos problemas solucionados”, Parte IV.

Extraído del libro: “Neo – Humanismo: ecología, espiritualidad y expansión mental” de Shrii Prabhat Ranjan Sarkar.

 

Acerca del autor:

Shrii Prabhat Ranjan Sarkar, también conocido por su nombre espiritual: Shrii Shrii Anandamurti fue un escritor, científico, filósofo, teórico y activista social y maestro espiritual fundador de la organización internacional “Ananda Marga Pracaraka Samgha” (Sociedad para la divulgación del Sendero de la Bienaventuranza) en 1955.

Baba the gentlemen

 

 

¡Seis maneras de conservar el agua!

¡Seis maneras de conservar el agua!

Por Sadhguru Jaggy Vasudeva

 

El agua es una cosa extraña. Sus características inusuales son algo que la ciencia halla totalmente extrañas. Por ejemplo, es más densa como un líquido que como un sólido. Su inusual estructura molecular le permite existir como un líquido en temperatura ambiente, donde materiales similares existen en estado gaseoso. Incluso su fórmula molecular, H2O, debería ser H1.5O (pero sólo en el ámbito de la física cuántica). A pesar de su rareza, desde la perspectiva científica, es muy familiar para nosotros a nivel individual y a nivel social. El agua es un componente vital del cuerpo humano, constituyendo casi el 65 – 70% del peso de nuestro cuerpo. Ha sido el alma de civilizaciones antiguas. Las civilizaciones del valle Hindú, China, Mesopotamia y egipcias, todas han crecido a la rivera de grandes ríos transportadores de preciada agua. Donde hay agua, hay vida. Donde no hay agua, la vida –especialmente de tipo humano– lucha.

 

  • ¿Cuánta agua tenemos?

Entonces, ¿cuánta agua hay disponible en el planeta para la humanidad? El 72% del planeta es agua. ¡Pero no puedes saciar tu sed con agua salada! 97% del agua del planeta es simplemente eso, salada. Buena para los peces pero no para nosotros. Las tecnologías de desalinización que eliminan la sal del agua son enormemente costosas y no son una solución a menos que seas rico y desesperado. Esto nos deja un 3%, de los cuales 2.5% está congelada en el Antártico, el ártico y los glaciares. (Por supuesto, si el calentamiento global sigue su curso, esto cambiará pronto, pero esto es eso otro problema). Nos queda sólo 0.5%, y sólo una centésima de ese 0.5% se encuentra disponible sobre la superficie de la Tierra en lagos, ríos y reservorios; el resto se encuentra almacenada en acuíferos subterráneos a los cuales es costoso acceder, aun así, ello no los ha dejado exentos de ser explotados y mermados.

La Tierra es un lugar bastante grande, incluso una fracción minúscula de la misma es un pedazo de tamaño grande. ¡Pero somos siete billones de personas! Por lo que no es una sorpresa que el mundo se está moviendo hacia una crisis de agua. Hoy, un estimado de 780 millones de personas viven si acceso adecuado a agua potable limpia, y cerca de 4.000 niños mueren todos los días debido al consumo de agua contaminada o falta de higiene apropiada. Incluso, algunas áreas del mundo desarrollado están encarando crisis de agua. El 56% de la tierra de los Estados Unidos se encuentra actualmente en sequía, una de las peores registradas en la historia de USA.

Si la población mundial crece, también la demanda de agua, y conforme a las tendencias actuales, cerca de 3 billones de personas vivirán en áreas con escasez de agua para el 2025. Mumbai y Delhi son ciudades que se espera que encabecen la lista de ciudades en términos de demanda de agua.

Si bien es cierto que la mayor cantidad de agua dulce se canaliza para la agricultura e industrias donde el desperdicio es rampante y cambios en las políticas son la necesidad del momento, nosotros como individuos aún podemos ser conscientes del problema y ahorrar agua, (y así, también dinero) por lo menos dentro de nuestros hogares. Esto, por sí mismo, no resolverá todo el problema, pero puede ser la base para un movimiento a gran escala que influencie las políticas nacionales e internacionales.

 

  • Ahorra agua en tu casa

 

  • Cierra aquello que no está en uso: dejar correr el agua del grifo mientras lavas tus dientes puede desperdiciar 15 litros de agua.
  • Repara cualquier filtración: grifos o tubos filtrados goteando en el rango de una gota por segundo puede desperdiciar hasta 10.000 litros de agua por año.
  • Recicla, re-utiliza: todo usa agua para hacer. Compra sólo lo que necesites y reutiliza lo que puedas. Toma 2.500 litros de agua hacer una playera de algodón y 10.000 litros por unos jeans. Compra menos ropa, y cuando usas una lavadora o una máquina lavaplatos, espera hasta que tengas suficiente para una carga completa.
  • Hora del aseo: bañera: ¡mal!; regadera: ok; balde: ¡lo mejor!
  • Jardinería: el agua utilizada para la jardinería y el paisajismo cuenta con una porción grande del agua para uso doméstico, especialmente en el mundo desarrollado. Sin embargo, 50% del agua utilizada en la jardinería se desperdicia debido a la evaporación o por exceso de riego. Considera la instalación de un sistema de riego por goteo en lugar de utilizar una manguera o regadera. Riega tu jardín en la mañana o por la noche, asegurando que menos agua se pierde por evaporación. Utiliza plantas locales en tu jardín. Comprueba si tu jardín realmente necesita riego. Si el suelo está todavía húmedo 2 pulgadas debajo de la superficie, las plantas no necesitan agua. Cubrir con un mantillo alrededor de las plantas ayudará a retener la humedad y a ahorrar agua, tiempo y dinero.
  • El agua que “comes”: si tú eres un no–vegetariano, considera reducir tus comidas no-vegetarianas. Un kilogramo de gallina cuesta 3.900 litros de agua en lo que se refiere a la inversión en la alimentación de la gallina y para el procesamiento; un kilo de carne de cordero cuesta 6.000 litros. En contraste, un kilo de harina requiere de 1000 litros. El arroz es bastante caro, sin embargo requiere 3.750 litros de agua. ¿Gustas de una taza de café en la mañana? Considera cambiarla por una de té. Una taza de café requiere de 140 litros de agua en materia de crecimiento de las semillas de café, y procesamiento; una taza de té requiere solo 30 litros.

No se necesita mucho para hacer una gran diferencia en nuestro consumo de agua. Con conciencia y algunos pequeños cambios en nuestro estilo de vida, podemos ahorrar agua y dinero también. Si no aprendemos a conservar el agua y a utilizarla con prudencia, el futuro de las próximas generaciones parece sombrío. Tomemos, por ejemplo, el caso del Mar de Aral en la antigua URSS, que una vez fue el cuarto lago más grande en el mundo. Gracias a los proyectos de riego que desvían sus dos ríos principales de origen, el Mar de Aral se ha reducido a una fracción minúscula de su tamaño anterior. Con suerte, no habrá ningún otro “Aral” en el futuro.

 

Artículo extraído del blog de “Isha Foundation”http://isha.sadhguru.org/, Organización fundada por el autor del artículo, con fecha 22 de marzo de 2015 en el contexto del “día mundial del agua”.

 

Dieta para un planeta yogui

Dieta para un planeta yogui

Por Ramesh Bjonnes

“Pregúntale a cualquier número de yoguis que describan sus dietas y recibirás respuestas tan variadas como los estilos que practican”.

Muchos tradicionalistas ven el yoga inextricablemente asociado con el camino sin carne, citando numerosos textos antiguos de la India para probar su convicción. Otros ponen menos énfasis en advertencias de siglos de antigüedad como: “el sacrificio de animales obstruye el camino al paraíso” (extraído de los Dharma Sutras) y más atención en lo que sus cuerpos dicen. Si comer carne produce salud y energía, argumentan, debe ser la decisión correcta para ellos y su “yoga”. Jennifer Barret, en el “Yoga Journal”.

Debe ser verdad que la dieta yóguica hoy en día, es tan variada como los estilos de yoga que practicamos, pero no fue así en el pasado. Los yoguis del pasado fueron, consistentemente, si no veganos, por lo menos vegetarianos.

Pienso que la principal razón para esta diferencia es que la mayor parte del yoga hoy en día está muy focalizada en el cuerpo, a pesar de que el yoga tradicionalmente ha sido enfocado en el espíritu. Las a’sanas (posturas de yoga), la dieta, el pranayama (técnica yóguica de control del aire vital) y la meditación se han practicado por razones éticas y espirituales, secundariamente para salud física y bienestar.

Aunque a pesar que muchos yoguis hoy en día claman lo contrario, las a’sanas fueron tradicionalmente practicadas como una preparación para la meditación, incluso el Hatha Yoga. De hecho, en el Hatha Yoga Pradiipika, Svatmarana, su autor, invoca los nombres de muchos de los sabios que vinieron antes que él. Su lista de nombres nos conduce a la conclusión de que el yoga descripto por Svatmarana es, por lo menos, contemporáneo a Patanjali (200 A.C.) cuyos influénciales yoga Sutras, de hecho, una codificación de teoría y práctica que ha existido en la India por muchos milenios.

En otras palabras, no concuerdo con aquellos que claman que el Hatha Yoga se desarrolló como una rama de la espiritualidad yóguica de la Edad Media.

Hatha Yoga, así como las enseñanzas de Patanjali, han existido en India por miles de años, desde los comienzos de la larga e ilustre historia del yoga.

Si leemos cuidadosamente el trabajo de Svatmarama, notaremos como sus tratados incorporan ideas de los más antiguos Yoga Sutras, los Yoga Upanishads, los Puranas, el Bhágavat Giita e incluso escrituras más antiguas.

Por lo tanto, en vez de ser un libro acerca del culto al cuerpo, el Hatha Yoga Pradipika conduce al practicante de la cultura del cuerpo hacia la cultura del alma. De hecho, los mismos Hatha Yoguis proclamaron que “sin Raja Yoga, el Hatha Yoga es inútil”.

En la India, es el antiguo Shiva y no Patanjali, ni los hatha yoguis, quien es considerado el rey del Yoga. Por eso, el primer verso del Hatha Yoga Pradipika dice: “Reverencias a Shiva, el Señor del Yoga, quien le enseñó a Parvati la sabiduría Hatha como primer paso para la cumbre del Raja Yoga”. Y al final del verso, se nos recuerda que en todo el Hatha Yoga “las prácticas sólo sirven para la obtención de Raja Yoga”. Esto significa, que la práctica de posturas de yoga ha sido tradicionalmente utilizada como una preparación para la meditación, para entrenar el cuerpo y la mente para sentarse por largas horas en meditación.

Por lo tanto, no debe sorprendernos que el canon yóguico, el Bhágavad Gita, es bastante directo en lo que los yoguis deben comer. Esta sublime y popular escritura nos enseña que alimentos sattvicos, como las frutas, vegetales, granos y productos lácteos, son buenos para el cuerpo, mente y espíritu, y que éste tipo de dieta promueve “vitalidad, salud, placer, fuerza, y longevidad”. Carne, pescado y alcohol, o alimentos tamásicos, por otro lado, causan “dolor, enfermedad, incomodidad”.

“Es querido por Dios, aquel que no tiene enemigos entre los seres vivientes, aquel que no es violento con ninguna criatura”.  Bhagavad Giita.

Algunos eruditos, sin embargo, apuntan a los primeros pueblos védicos y su lujuriosa cultura de sacrificar animales –por eso, ellos argumentan, no todos los yoguis eran vegetarianos–. Pero otros eruditos, incluyendo su servidor, dirán que la cultura yóguica en realidad tenía muy poco en común con la cultura védica primaria. Los pueblos nómadas védicos fueron cazadores y pastores, e importaron sus prácticas sacrificiales de afuera de India. Cuando ellos llegaron, unos 5.000 años A.C aproximadamente, los indios ya practicaban yoga, cultivaban arroz y habitaban en centros urbanos como en Mehrgarh (7000 A.C.), ciudad que hoy en día se cree que es una de las más antiguas del mundo.

¿Cómo sabemos esto? Evidencias arqueológicas apuntan a una forma temprana de práctica de yoga y meditación, unos 4.000 – 5.000 A.C., tiempo en el que algunos creen que Shiva, el Rey del Yoga, vivía en los Himalayas en el verano y en Kashi (Varanasi) en el invierno.

En otras palabras, dado que la tradición yóguica primaria se ha desarrollado independientemente de la tradición védica, ésta ha desarrollado sus propias sensibilidades peculiares, incluyendo una aversión por la carne y una inclinación por vaporosos platillos de arroz, chapatti, samosa, y lentejas. India fue, después de todo, la canasta de granos y vegetales del mundo en ese tiempo. (Consecuentemente, India también tenía la mayoría de la población del mundo, estimado que sea de sólo cinco millones de personas. Como hoy, sólo una pequeña minoría de esas antiguas personas practicaba yoga).

Conforme a los Puranas, Shiva, el mismo rey del Yoga, instruyó a las personas comunes a reducir su consumo de carne y vino, ni qué decir de los yoguis habitantes de las cuevas y observadores de la respiración.

Por lo tanto, es seguro asumir que por muchos milenios, los antiguos yoguis y tántricos vivieron la mayor parte del tiempo fuera de la cultura sacerdotal Brahmin, y que se les había enseñado a aborrecer la matanza animal. Con el tiempo, como algunos sacerdotes brahmines adoptaron ciertas maneras yóguicas, también se volvieron vegetarianos.

El Buddha y su amigo Mahavira –el fundador de la religión jainista, en la cual “ahimsa” o no  violencia es la piedra angular–, eran ambos yoguis vegetarianos. En su camino hacia la fama religiosa en la India y más allá, se volvieron infames por protestar contra la matanza védica de animales para sacrificio.

Sabemos que Patanjali, el gran erudito y yogui, enfatizó en su gran sistema denominado Ashtaunga Yoga que ahimsa, la práctica de la no agresión y no violencia, es un paso necesario hacia una sabiduría más elevada e iluminación. En otras palabras, el vegetarianismo es un principio importante en el yoga, debido a su base ética, no sólo porque era beneficioso para la práctica de yoga. Sin embargo, es improbable que Patanjali haya inventado el vegetarianismo yóguico, mucho menos que el haya inventado el yoga. Ambas prácticas han coexistido por muchos milenios.

“Mientras estemos viviendo en cuerpos físicos, seguiremos causando algún daño a otros en este planeta. Por lo que la práctica de Ahimsa se convierte en el intentar causar el menor daño posible. Todos saben que el comer en base a una dieta vegetariana utiliza la menor cantidad de recursos naturales y por lo tanto, causa la menor cantidad de daño al planeta entero”.

Jivanmukta Co–fundador, Sharon Gannon (Vegetarianismo y Yoga).

En otras palabras, si escuchamos atentamente a todo nuestro ser mientras estamos en medio de nuestra práctica de ásanas yóguicas, realizamos que estamos conectados con toda la tierra y sus seres y, por ende, naturalmente escogeremos causar el menor daño. En consecuencia elegiremos volvernos vegetarianos o veganos.

¿Mi experiencia personal? Me he vuelto vegetariano por razones éticas primero. Como un año antes de encontrarme con el yoga, pasé por un grande y moderno matadero. Cuando me di cuenta que estaba comiendo seres vivientes, tratados tan cruelmente, decidí dejar de llenar mi cuerpo con artificialmente coloreada y hormonalmente inducida carne muerta. Luego de esa experiencia, fue fácil para Patanjali convercerme de que ahimsa tiene mucho sentido yóguico.

“La única parte más importante de nuestra práctica de yoga es la adherencia estricta a la dieta vegetariana, una dieta libre de crueldad innecesaria, daño o injusticia. Ahimsa no es una parte opcional del programa, es el primer paso”.

Jivanmukta Co–fundador, Sharon Gannon (Vegetarianismo y Yoga).

Entonces, ¿los yoguis deben ser omnívoros, vegetarianos o veganos? Creo que la respuesta depende de dónde focalizamos más nuestra atención. ¿Escuchamos más a las necesidades de nuestros cuerpos, o escuchamos más a las necesidades más sutiles de nuestros corazones? ¿Escuchamos a las necesidades de la Tierra, o las necesidades de los animales o plantas? Creo que la respuesta depende de cómo escuchamos nuestros cuerpos, nuestros corazones y nuestro ambiente.

Se ha dicho que el gran yogui Caetanya Mahaprabhu tenía un corazón tierno que rescataba a las plantas que crecían en la carretera para evitarles el daño de las pisadas, de las patas y los carruajes.

Después de abrazar cuerpo, mente y espíritu como partes inherentes e interdependientes del cosmos, incontables yoguis han, por miles de años, escogido el camino menos cruel a la hora de seleccionar su sustento. Por el bienestar de la Tierra, sus cuerpos, mentes y espíritus, han practicado el vegetarianismo o el veganismo.

Pero no es una elección fácil: ¿los yoguis deben ser omnívoros, vegetarianos o veganos?

Yoguis contemporáneos omnívoros argumentan que debemos matar para poder comer. Otros argumentan que no pueden funcionar óptimamente sin comer carne. La verdad, independientemente de la dieta que tengamos, todos debemos matar a otros para poder vivir. Incluso un inspirador Buddha vegano tendrá que matar formas inferiores de vida para poder alcanzar la iluminación. Entonces, ¿Cuánta matanza nosotros, yoguis humanos iluminados, debemos permitirnos? ¿Una vaca o una zanahoria?

La respuesta tradicional yogui es que debemos matar algunos seres vivientes de la manera más humana posible para poder mantenernos con vida. Por lo tanto, es mejor comer zanahorias que vacas, debido a que las vacas son seres más complejos y conscientes que las zanahorias. Consecuentemente, los yoguis han sido tradicionalmente vegetarianos.

¿A qué parte de ti escuchas antes de comer? ¿Qué tipo de dieta las personas tendrán en tu planeta yogui ideal? ¿Por qué es impensable para la mayoría de las personas comerse sus propias mascotas pero no tienen reparo en comer vacas, gallinas y ovejas de granjas industriales? Si tienes dudas acerca de las ramificaciones éticas sobre matar animales, por favor, visita un matadero,  ¡luego decídete!

 

*Acerca del autor:

Ramesh Bjonnes es cofundador del “Prama Institute”, un centro holístico de retiro en las Montañas Azules de Carolina del Norte. Ramesh es un educador en salud yóguica certificado, columnista popular en tópicos de Yoga en “Elephant Journal”, conferencista en filosofía e historia del Yoga para instructores de Yoga y estudiantes en los Estados Unidos y Europa.

Ramesh practica Tantra Yoga y meditación desde 1974.

ramesh

 

 

 

 

 

“Salvando vidas”

“Salvando vidas”

Por Ana Achach Novelosalvando vidas 2“Salvando Vidas” es un proyecto dedicado principalmente al rescate de perros de la calle o en condiciones de maltrato, con el único fin de brindarles una nueva oportunidad de vida.

El proyecto se crea el 16 de mayo de 2015, cuando tomé la decisión de dejar de ser indiferente ante un caso publicado en Facebook del cual solo había comentarios y nadie quería hacerse cargo, decidí llamarlo “Lucky” porque fue el primer perrito que decidí rescatar para brindarle una nueva oportunidad de vida. En su honor puse el trébol que lleva el logo del proyecto, ya que significa “suertudo” como su nombre. Tenía muchas enfermedades, se le dieron varias quimioterapias, baños medicados, inyecciones, una intervención para retirarle un ojo, entre otras cosas.

A raíz de todo esto he estado rescatando varios perritos con diferentes enfermedades como sarna, erliquia, TVT, anemia, o que se encuentren en situaciones de maltrato, privados de su libertad y condenados a vivir amarrados el resto de su vida.

Lo hago por que no puedo ser indiferente ante el sufrimiento de un ser vivo, en este caso mi servicio es ayudar a los animalitos que no tienen voz; igual he rescatado a algunas zarigüeyas.

La forma en que me entero para llevar a cabo un rescate es por medio de la gente, por casos que yo misma vea en la calle o a través de las redes sociales. Voy por él, lo llevo a la veterinaria para ser evaluado, me dan el diagnóstico y dependiendo de la enfermedad que tenga se queda en pensión en la veterinaria algunos días o inclusive 1 o 2 meses; ya que el peligro haya pasado comienzo a buscarle un hogar temporal donde pueda terminar el tratamiento que requiera, que normalmente son pastillas, baños o vitaminas. Cuando el perrito está completamente sano se le aplica sus vacunas para luego poder ser esterilizado y dado en adopción. Todo esto no sería posible sin las personas que nos ayudan donando desde $10 pesos hasta ropa, juguetes, accesorios, etc., que posteriormente vendo en bazares o redes sociales para recaudar fondos.

Hago un llamado a toda la gente para crear conciencia sobre la adopción de perritos y gatitos que viven en las calles. Ellos igual deberían tener las mismas oportunidades que un perrito o gatito de raza. Al comprar un perro estás fomentando que muchas perritas vivan toda su vida encerradas en una jaula donde apenas pueden moverse, en condiciones deplorables y embarazadas toda su vida hasta que no pueden más y mueran. Muchos de estos cachorros nacen enfermos o posteriormente desarrollan la enfermedad que ya tenían desde que nacieron, debido a que las condiciones en las que nacen no son las mejores. Si cruzas a un perro estas quitándole la oportunidad a un perrito de la calle de encontrar un hogar donde alguien lo quiera de verdad y se ocupe de él. Un perrito rescatado te va a brindar el mismo amor que un perrito comprado ¡y hasta más! Ellos son muy inteligentes y muy agradecidos porque saben que les diste un techo y comida.

Es importante educar a nuestros hijos para que respeten a todo ser vivo, a que les brinden un poco de agua y comida si ven pasar a uno, pues muchas veces caminan grandes distancias para conseguirla; otra forma de ayuda sería adoptar a los perros y gatos callejeros de nuestra colonia en lugar de comprar uno.

salvando vidas

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