¿Existe un Dios? Parte 2

¿Existe un Dios?

Parte 2

Por Gaungadhara Deva

 

En el artículo anterior hemos presentado las posturas asumidas por las dos corrientes principales de pensamiento de la humanidad: El realismo materialista y el idealismo monista. En este artículo ahondaremos más en el debate sobre la existencia o no de la divinidad.

El primer argumento que hemos discutido fue el famoso principio “ex nihilo nihil fit” (latín), es decir, “nada surge de la nada”. Este es un principio metafísico que declara que ninguna entidad puede comenzar a existir a partir de la nada. Idea atribuida al filósofo griego Parménides.

El principio se plantea en relación al origen del universo manifestado. Dado que el universo existe. ¿Ha existido siempre o tuvo un comienzo? Teniendo en cuenta que por definición, el universo es todo lo que existe, entonces el universo ha surgido de la nada, lo cual contradice el principio de que nada surge de la nada.

Sin embargo, “En 1929, Edwin Hubble hizo la singular observación de que, dondequiera que miremos, las estrellas distantes se están alejando rápidamente de nosotros. En otras palabras, el universo se está expandiendo. Esto significa que en tiempos anteriores los objetos habrían estado más próximos. De hecho, parecía que hubo un momento hace entre 10.000 y 20.000 millones de años en que todos estaban exactamente en el mismo lugar”. 1

Este descubrimiento condujo la pregunta del comienzo del universo al dominio de la ciencia realista –materialista, la cual posee tres-cientos cincuenta años de antigüedad.

El descubrimiento de que el universo se encuentra en expansión constante fue una de las grandes revoluciones intelectuales del siglo XX. El físico ruso Alexander Friedman desarrolló una serie de hipótesis sobre el universo, sus soluciones tienen la característica de que en algún momento en el pasado, hace entre 10.000 y 20.000 millones de años, la distancia entre las galaxias vecinas debió de ser cero.

Las soluciones de Friedmann basadas en la relatividad general, predicen que hay un punto singular en el universo.

Ese momento específico es denominado por la ciencia moderna: “big bang” (la gran explosión) y por la cosmología tántrica como “Jad’asphot’a”, término que significa literalmente “explosión de materia”. Una reacción dentro de un cuerpo físico como resultado de una disociación estructural. Como resultado de esta explosión, la energía condensada se liberó violentamente y comenzó a expandirse en todas las direcciones.

El descubrimiento de Hubble nos lleva a la conclusión de que si nos remontamos millones de años atrás, el universo era infinitesimalmente pequeño y denso. Es decir, el universo comenzó a existir en un tiempo determinado.

Sin embargo, según algunos científicos modernos, las observaciones que confirman la gran explosión o “big bang” no descartan la posibilidad de que haya existido un universo anterior.

“En su libro “A brief history of time”, Hawking declara: “Siempre y cuando el universo haya tenido un principio, podremos suponer que tuvo un Dios creador. Ahora bien, si en realidad el universo es autosuficiente y carece de límites, no habría tenido un principio ni tendrá un final, simplemente será. ¿Qué lugar queda, por tanto, para la figura de un creador?” 2

Por el momento estas hipótesis no han sido comprobadas, así como “la teoría de los universos múltiples”, según la cual, el universo en el cual habitamos es sólo una pequeña parte de un multiuniverso, que está continuamente engendrando “pocket universes” (mundos compactos), como el nuestro.

Hasta el momento, de lo que estamos científicamente seguros, es que el universo comenzó a existir con la gran explosión. ¿Cómo es que este universo surge? En este universo todo tiene una causa. Nada sucede sin causa aparente.

Algunos científicos materialistas modernos refutan este argumento declarando:

“Se ha observado que los acontecimientos físicos que tienen lugar en los niveles atómicos y subatómicos carecen de una causa evidente”. 3

Shrii Shrii Anandamurti, con respecto a este fenómeno, se pronuncia de la siguiente manera:

“Muchas veces sucede que la causa es traducida en efecto en un período muy corto de tiempo; el período de traducción es muy corto. En este caso, el efecto es denominado “accidental”. (…) No existe nada accidental, todo es incidental. Un accidente no puede ser la causa real, no puede ser el factor causal”. 4

¿Cómo puede ser que algo aparezca de la nada? Definitivamente, este proceso, no pudo haber ocurrido por accidente, o mera una casualidad, ya que una casualidad es una selección aleatoria de un resultado de un conjunto de posibilidades. Sin embargo, ¿cómo puede haber posibilidades en el estado previo a la existencia de algo? Por ende, ¿cómo puede haber una selección de las mismas? La casualidad o la suerte, no puede escoger opciones que no existen.

Debido a que Dios siempre ha existido, es eterno, Él no tiene causa.

“La ciudad de Calcuta debe haber provenido de algo o de nada. Si apareció de la nada, entonces, esa nada debería tener existencia negativa; y si apareció de algo, entonces ese algo debería poseer existencia positiva. Sea que fuera de carácter positivo o negativo, es, después de todo, existencia”. 5

Esta existencia es conciencia pura, o lo que popularmente se denomina: Dios.

Cabe destacar que, no estamos discutiendo el concepto de “Dios” desde una perspectiva religiosa. Sino que hemos abordado el concepto de la divinidad desde la óptica espiritual, que no necesariamente tiene que ser religiosa. Definitivamente podemos encontrar profundas contradicciones entre religión y ciencia o “fe” y “razón”; pero no necesariamente entre espiritualidad y ciencia. Concebir a Dios como Conciencia, nos permite apreciar la unidad metafísica, cosmológica y metodológica entre ciencia y espiritualidad.

Esta concepción de la Divinidad como consciencia, no es una idea nueva, sino que se remonta a 7.000 años atrás, cuando el Señor Shiva, se encontraba en este mundo.

“Shiva ha declarado claramente que este universo se ha originado de una vasta Entidad consciente; es mantenido en el vasto cuerpo de esa Entidad consiente; y finalmente se sumergirá nuevamente en aquella Entidad consiente”. 6

Tradiciones espirituales monumentales de la India como el Tantra, Yoga o Advaita’ Vedanta cobran más importancia y peso a la luz de las últimas investigaciones de la física cuántica, la cual encarna una nueva ciencia basada en la primacía de la Conciencia, tal y como lo expresan tradiciones místicas y gnósticas como las mencionadas anteriormente.

La conciencia es la sustancia y raíz causal del universo material. Esta idea, comúnmente atribuida al pensamiento oriental, puede también apreciarse en el pensamiento occidental desde Parménides a Alfred Whitehead y muchos astrónomos y físicos contemporáneos como Amit Goswami y Maggie Goswami.

La primera expresión de la conciencia pura es pensamiento, y en las palabras de James Jeans, astrónomo contemporáneo: “el universo comienza a verse cada vez menos como una gran máquina y cada vez más como un gran pensamiento”. 7 El pensamiento concentrado se transforma en energía y la energía enfrascada es materia. Por lo tanto, la materia es, en realidad, una forma metamorfoseada de conciencia pura; la materia es la conciencia en su estado más burdo o su forma más visible.

En conclusión, el universo material que conocemos sí comenzó a existir en un momento determinado, sin embargo, éste, no es diferente de “Dios/Conciencia”, sino que es la misma Conciencia/Dios, que se ha metamorfoseado en todo el universo material que conocemos.

 

“El movimiento de las olas, día y noche, viene del mar,
tú ves las olas, pero, ¡qué extraño! no ves el mar”.

Rumi

 

  1. Hawking S. (2007). La teoría del todo. Travessera de Grácia, 47-49. 08021, Barcelona.: Penguin Random House Grupo Editorial, S.A. Pp. 22-23.
  2. Hawking, S. (1998). Historia del tiempo: del big bang a los agujeros negros. Barcelona: Editorial Grijalbo.
  3. Stenger, V. (2007). ¿Existe dios? El gran enigma. Barcelona: Editorial Robinbook. 125.
  4. Shrii Shrii Anandamurti. Subháśita Saḿgraha Parte 24. Discurso: “La matriz causal”. The Electronic Edition of the Works of P.R. Sarkar Version 7.5. Publicaciones Ananda Marga.
  5. Shrii Shrii Anandamurti. Namámi Krśńasundaram. Discurso: “Vraja Krsna and Vishuddha Advaetavada – 1”. The Electronic Edition of the Works of P.R. Sarkar Version 7.5. Publicaciones Ananda Marga.
  6. Shrii Shrii Anandamurti. Namah Shiváya Shántáya. Discurso: “Shiva a la luz de la filosofía”. The Electronic Edition of the Works of P.R. Sarkar Version 7.5. Publicaciones Ananda Marga.
  7. Toben, S. (1975). Space, time and beyond. New York: E. P. Dutton. 126
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